Now Reading
“Más de 30 años susurrando a las velas”

“Más de 30 años susurrando a las velas”

Muy buenas a todos, soy Alfredo Roberi, no es un nombre que pueda conocer mucha gente, pero bueno, alguien habrá.



Es la primera frase que nos dice Alfredo cuando le pedimos que se presente al comienzo de la entrevista, y que define bastante bien cómo es este sailmaker italiano. Afincado en Valencia desde hace unos ocho años, y trabajando por cuenta propia en su Pro AR Sails desde 2018, Alfredo te acoge y te cuenta y comparte, mezclando su castellano con palabras y expresiones italianas, historias o vivencias y se va dejando conocer, en realidad por mucha gente a estas alturas.

Mi historia en la vela, en este mundo, nace en el 89, por casualidad. Acabando mis estudios y buscando mi primer trabajo, me encuentro en North Sails Italia, la más importante de Europa en ese momento. Ahí empieza mi aventura.

Es una larga historia, entro sin saber nada, ni idea de vela: “¿Qué es este triángulo? ¿Qué hago con esto?”. El trabajo se repartía según las diferentes velas, y el grupo encargado de gennaker y spinnaker necesitaba una persona más. La verdad es que encontré un staff muy bueno, gente muy buena que me enseñó mucho, llegando a pasar mi vida entera en este mundo, no sólo en la velería, también en diferentes equipos y competiciones, hasta hoy en día.

Tras diez años en North Sails Italia, Alfredo continúa aprendiendo y moviéndose por diferentes empresas hasta llegar a embarcarse en su primera aventura como sailmaker con el equipo Luna Rossa para la 32 America’s Cup, en Valencia; cortando, montando y reparando las velas del equipo. Empieza entonces una nueva etapa, trabajando de forma intermitente para North Sails (Italia, Francia, Cerdeña, Valencia) y por cuenta propia, como asesor y coordinador de producción, testeando, revisando y optimizando las velas de diferentes equipos para regatas y clases muy variadas; desde TP52 o Swan Cup, a la Rólex Cup o Classic Yatch Regatta.

Con todo este cúmulo de experiencias y aventuras a sus espaldas, en 2018 se establece definitivamente como freelance sailmaker en Valencia, en una de las antiguas bases de aquella primera Copa América, creando Pro AR Sails.

¿Qué significa ser un sailmaker?

Hoy en día yo me denomino sailmaker, que es diferente a trabajar en una velería simplemente haciendo velas.

El sailmaker es el que se ocupa en una regata, en un equipo, de seguirlo, ver qué necesitan para hacer la mejor regata con las mejores velas. Vas al día, al viento, viendo junto con otros componentes del equipo (designers, tripulantes) si, por ejemplo, modificamos una vela durante la noche para el día siguiente.

Esto es el sailmaker. Debe de estar preparado para hacer lo que sea durante la noche, salvar al equipo y por la mañana tener lo que necesitan, lo que te han pedido. Da igual cómo estés tú y la noche que hayas pasado, siempre estarás feliz porque lo has logrado. Ya si el barco tiene un resultado positivo, esta será la recompensa de no haber dormido. Esta será la recompensa, estar en el podio.

También apunto que el sailmaker de una velería es un mundo más amplio, del que se podría hablar con más tranquilidad.  

¿Qué pasos son necesarios para desarrollar una vela nueva para un barco de regatas?

Independientemente de la vela que vamos a desarrollar, que vamos a construir, lo primero que necesitamos son las mediciones justas, las más importantes que se toman en un barco; ya que, claramente, no es sólo cuestión de medición, también es cuestión de profundidad. Esta medida la pondremos en un programa de diseño y ahí podremos ver la intensidad, el esfuerzo, la profundidad que tendrá esta nueva vela. A continuación, llevaremos este diseño que hemos preparado a la fábrica, por así decirlo, donde se laminarán las membranas; o, si no son membranas, cortaremos nosotros los paños para poderlos ensamblar y formar la vela con todas las características que hemos estudiado.


¿Qué velas embarcarías para una vuelta al mundo?

Todos te hacen la pregunta: ¿tú darías la vuelta al mundo? Todo el mundo creo que contestaría sí. Pero no es lo que yo creo. La verdad es que cuanto más navegas, eres más consciente de los peligros. Claro, si le haces la pregunta a alguien que empieza a navegar, te contestaría: ¡vámonos!, sin pensar demasiado qué llevar con él.

Hoy por hoy, yo me llevaría todas las velas que conozco, ¡pero sería demasiado! Así que lo que haría, claramente, sería llevarme una mayor, que tendría 4 rizos, seguro; y pintaría toda la parte superior naranja, asi evitaría llevar un tormentín, sería mi misma mayor. Lo mismo haría con el génova; haría dos, y los dos serían enrollables, lo más fácil posible, también con rizos. De esta forma, el génova 1 podría transformarse en el 2, y del 2 al 3. Ya si hablamos de génova 4 o 5 es que habría demasiado viento, no pondría; izaría el tormentín y evitaría tantas velas.

Por si acaso, me llevaría un code 0, que la adoro, es la vela que más me gusta, por si tengo apenas 2 nudos. Lo típico que le pasa a mucha gente, que se llevan muchas velas pero luego se encuentra parado en el océano sin viento, también puede pasarAsí que llevaría un code 0, con el puño de escota alto que me pueda garantizar el ángulo que quiera y que puede mover el barco aun con 2 nudos.

See Also

¿Alguna anécdota que quieras compartir?

No tengo una anécdota particular, he vivido muchas aventuras con equipos o en velerías, o con barcos, o simplemente navegando.

Mucha gente intenta aportarte algo que pueda servirte; la verdad es que, al final, la experiencia es lo único que puede servirte. También es cierto que cuando llegas a tener experiencia, te faltan años. Así que uno le gustaría volver un poco atrás.

Puede que por ser italiano, siempre me han dicho: “Alfredo, cállate un poco”. Es algo que le puede servir a mucha gente, que habla, habla, habla, te cuenta de todo.

Hay que coger el momento donde todos callan y oyen el mar; en este momento puede darse la anécdota que buscabas o el punto que buscabas de tranquilidad, de ayuda, de llegar a coger la serenidad o elfrangente”, como se suele decir.

Llegar al punto del silencio total, solo escuchar el mar. Esa puede ser una buena anécdota, creo.

Para terminar, ¿cuál es tu pizza favorita?

La verdad es que para trabajar necesito comer. No es aquello de: “hay que trabajar para comer”. ¡Es al revés! Si antes como, trabajaré mejor.

Y la verdad es que, tenga o no tenga hambre, una pizza siempre entra. Como italiano de verdad, no puede faltar en mi casa, en mi semana, en mi plato, la pizza.

La que me encanta, que la sugiero siempre, es una pizza de verdura. Una vez que la tienes lista: jamón york, pero una vez salida del horno. Es una pizza de verdura con jamón, en teoría no debería llevarlo, pero lo añado por el sabor. Se queda suavecita y sabrosa. Esta es mi pizza, la que aconsejo a todo el mundo.

Así nos despedimos de Alfredo, habiéndonos contado un poco de su vida y su experiencia personal y profesional, en la planta baja de la base donde se instaló hace algunos años. Desde aquí, ofrece soporte técnico, modifica, repara y aconseja a todo aquél que se acerque.

View Comments (0)

Leave a Reply

Your email address will not be published.

© Three Knots Magazine 2021
Todos los derechos reservados.